sábado, 14 de junio de 2014

¿Cuál es la Prioridad?



El domingo pasado el Gobernador de la Provincia, José Manuel de la Sota, inauguró, en la ciudad de Córdoba, el Parque del Kempes: en un espacio verde ya existente se abrieron algunas calles y se colocaron toboganes, palmeras y la escultura del “perro con pelota”, todo ello con un presupuesto inicial de casi 20 millones de pesos y una inversión final que, una vez más, desconocen todos los cordobeses (recordemos aquella aventura electoralista del Carnaval Cuartetero). 

En las grandes ciudades, los espacios recreativos en buenas condiciones constituyen un elemento fundamental para la mejor de la calidad de vida de las personas que la habitan. Particularmente, Córdoba es un lugar donde su población los utiliza asiduamente: todos los fines de semana las plazas y los parques de la ciudad lucen abarrotados de gente que sale a distraerse y a disfrutar del aire libre. Por otra parte, el gobierno provincial tiene todo el derecho de mejorar los espacios verdes de la capital, más aún cuando desde el municipio lo único que se hace al respecto es colocar grandes carteles con el anuncio de un plan de recuperación de plazas que hasta ahora no fue más que un poco de pintura color verde gestión sobre los juegos y faros.

Sin embargo, como Juventud Socialista tenemos la necesidad y el compromiso de ver más allá de los spots publicitarios y de los espejitos de colores. Por ello es que no preguntamos: ¿por qué De la Sota inaugura parques en la ciudad de Córdoba y los presenta como una obra estratégica de gran envergadura? En primer lugar, consideramos que un elemento central es la falta de fondos: más de 14 años de mal gobierno que han endeudado a la provincia en 25.000 millones de pesos (en la provincia de Santa Fe ronda los 3.000 millones de pesos) han limitado la posibilidad de realizar obra estratégicas; pero también creemos que todo responde a una estrategia comunicacional en la cual, ante esa escasez de recursos económicos, el gobierno mina la agenda informativa anunciando una gran cantidad de pequeñas inauguraciones, a lo que se le suma un importante gasto en publicidad (más de 600 millones de pesos al año) que le permite estar constantemente presente en la mayoría de los medios de comunicación. La realización de grandes obras, con un largo plazo de ejecución, quitaría presencia mediática al gobierno provincial, ya sabemos que los máximos referentes del gobierno provincial sienten un amor absoluto por las luces de los platós y el maquillaje de los camarines. En resumen, no hay fondos pero tampoco hay interés por la realización de obras de gran envergadura y de vital importancia para Córdoba porque se privilegio el aspecto comunicacional por sobre la gestión. 

Claro está que algunas de esas pequeñas obras son interesantes porque tienen un impacto social positivo y generan mano de obra, mientras que otras resultan extremadamente onerosas e inútiles, como el Faro del Bicentenario o la injustificada urgencia en construir la nueva casa de gobierno, erigiendo el poco atractivo edifico de El Panal. Pero creemos que llegó el momento en el cual el gobierno provincial tiene que direccionar todos sus esfuerzos en materia de obra publica a resolver problemas estructurales de la provincia: en primer lugar, debe revertir la falta de obras en el sector de energía eléctrica, cuyas consecuencias padecemos todos verano; pero también debe atender la problemática del gas ya que el 60% de los hogares cordobeses no tiene red natural y deben pagar un gas envasado mucho más caro; o el acceso al agua potable, que para una gran cantidad de cordobeses se convierte en una odisea invierno tras invierno y deben alegrarse y agradecer cuando hay un buen periodo de lluvias porque la provincia no sólo que no hace obras para conducirla hacia donde más falta hace sino que baja la cota de los diques existentes para beneficiar los negocios inmobiliarios. De mismo modo, tiene que tomar medidas urgentes para revertir el enorme déficit habitacional existente, que alcanza las 300 mil viviendas y que apenas tuvo un fallido intento de solución con el programa Hogar Clase Media. Y así, podríamos nombrar un sinnúmero de obras de gran importancia que no se hacen en la provincia, a lo que le podemos sumar otros problemas serios que no se resuelven y que tienen que ver con derechos y necesidades básicas para todos los habitantes del territorio provincial, como son el estado actual de la Caja de Jubilaciones o el deficiente   Sistema de salud. 

Es por esto que manifestamos nuestra preocupación y desacuerdo con el orden de prioridades que se vienen manejando. Como juventud política comprometida con nuestro territorio tenemos la obligación y la necesidad de ver más allá del corte de cinta inaugural y pensar en el rol que debe cumplir el estado provincial ante problemas estructurales que llevan ya décadas sin resolverse y que parecen no tener mayor relevancia en la agenda de aquellos que prefieren hacer de la gestión una herramienta electoralista a corto plazo y que les permita ganar una próxima elección.  
                          Juventud Partido Socialista de la ciudad de Córdoba